Los telecentros comunitarios son centros que dan respuesta al problema del acceso universal a las TIC. Tener conectividad en cada hogar es una meta muy difícil de alcanzar debido a lo elevado de su costo, sin embargo, es posible generar otras formas de acceso a través de recursos compartidos y de gestión a nivel comunitario y los telecentros son una fantástica alternativa a esta realidad.
La creación y el funcionamiento de los 17 telecentros comunitarios del Programa
Redes contempló el desarrollo de diversas etapas y la puesta en marcha de
distintas actividades, entre las cuales se destaca la adjudicación de los
telecentros a una organización social que asume el importante rol de administradora,
además de aportar la infraestructura, habilitación del local y encargarse del
pago de los servicios básicos. Una vez seleccionada la Organización, ésta se hizo cargo de conseguir y
habilitar con muebles, un local apto para colocar los equipos a disposición de
la comunidad.
Cada
telecentro cuenta con un equipo compuesto por un operador local, monitores voluntarios y miembros de la organización
administradora. Tienen un promedio de 7 computadores con acceso a Internet y
dos impresoras, tinta y láser. Algunos poseen notebook, cámara digital y data
show, obtenidos como reconocimiento del Programa a su buen desempeño. Otros han
adquirido una fotocopiadora con recursos provenientes de las utilidades generadas.
Además
el Programa cuenta con un portal social en funcionamiento (www.telecentroscomunitarios.cl)
que contiene intranet, noticias, registros fotográficos, espacios de foro y las
páginas web de cada telecentro. Dicho portal, recibe un promedio mensual de
1.140 visitas.
Por
las características de la población usuaria y de los usos que esta le da, el telecentro
comunitario presenta las siguientes utilidades:
► Empleo y microempresa:
fortalece habilidades y conocimientos que abren nuevas puertas al empleo o a la
generación de ingresos propios y ayuda a consolidar microempresas mejorando su
gestión, mercadeo, compras y publicidad.
► Salud: facilita el
acceso a información sobre enfermedades, tratamientos, medicina preventiva y
alternativa, higiene y educación sexual.
► Educación: apoya las
actividades escolares y contribuye a la educación no formal en las comunidades,
especialmente con la niñez y la juventud.
► Fortalecimiento de la
autoestima: ayuda a reconocer las capacidades propias, a visualizar un mejor
futuro, a desarrollar la creatividad y a fortalecer el trabajo en equipo.
► Organización
comunitaria: propicia la construcción de nuevas formas de organización,
fortaleciendo las capacidades individuales y colectivas, promoviendo nuevos
líderes y ayudando a solucionar problemas y necesidades concretas en la
comunidad.
► Fortalecimiento de
grupos marginados: ofrece herramientas que fortalecen y defienden las voces de
grupos indígenas, grupos de mujeres, campesinos, jóvenes y otros sectores
marginados o explotados.
► Planificación urbana:
apoya la organización comunitaria en la planificación y ejecución de proyectos
de vivienda, prevención y mitigación de desastres y mejoramiento de servicios
públicos y espacios comunales.
► Descentralización e
incidencia política: dinamiza la participación comunitaria y la información
para la incidencia política, facilita la comunicación con gobiernos locales,
fortalece la descentralización administrativa y la realización de trámites.
► Información y
conocimiento: ofrece acceso a nuevas y más diversas fuentes de conocimiento e
información y permite la expresión de una visión propia; fortalece el
intercambio de experiencias y la colaboración con grupos y redes a nivel
nacional e internacional.
► Comunicación y cultura: facilita la creación de diferentes formas de expresión artística y cultural, con el uso de las tecnologías de comunicación de utilidad para la comunidad: video, radio, medios impresos, Internet, programas de animación, etc.
(Extraído del documento "Telecentros...¿para qué. Lecciones sobre telecentros comunitarios en América Latina y el caribe". IDRC-CRDI Canadá. Karin Delgadillo, Ricardo Gómez y Klaus Stoll)